¿Qué es la hidracina?

La hidracina es conocida por ser un combustible tóxico y que conviene que esté solamente en manos de profesionales. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Cómo funciona? ¿Qué tiene de especial? Todo ello, lo veremos a continuación.

La hidracina o N2H4 es una molécula que a temperatura ambiente es un líquido oleoso e incoloro. Se suele usar como combustible aunque tiene otros usos además de este. Se trata de un compuesto que se usa desde hace años para diferentes fines.

Sin embargo, no suele emplearse de forma totalmente pura, sino que es mezclado con otros elementos para especializarlo. Como dato curioso, llamamos hidracina a los productos que tienen esta molécula como ingrediente principal, aunque no sean únicamente hidracina.

Uno de sus usos más comunes es como espumante, es decir, para la preparación de espumas poliméricas. También es empleado como precursor de catalizadores de polimerización y fármacos.

Aunque hay una tendencia a abandonar su utilización, sus capacidades y posibilidades lo mantienen como un compuesto todavía utilizado en la actualidad. Incluso se emplea como reactivo en algunas partes del sector industrial.

¿Cómo se obtiene la hidracina?

Existen muchas maneras de obtener hidracina, todas a través de procesos químicos. La forma principal es a través del proceso de Olin Raschig. La reacción ocurre gracias al hipoclorito de sodio y amoníaco, culminando en hidracina.

Otro modo de crear hidracina es mediante el ciclo de Atofina-PCUK. Después de varias etapas, la hidracina se produce a base de amoníaco, acetona y peróxido de hidrógeno. Todos estos compuestos químicos reaccionan varias veces durante el proceso.

También puede ser creada mediante el proceso de Pechiney-Ugine-Kuhlmann. En este proceso se utiliza peróxido de hidrógeno y amoníaco. Y por último, otra manera de sintetizar hidracina es mediante la oxidación de urea con hipoclorito de sodio.

Usos de la hidracina como combustible

Debido a sus propiedades, la hidracina es un compuesto que no puede ser usado de manera cotidiana. Es inestable, muy inflamable y muy tóxico; es capaz de reaccionar violentamente ante reacciones mínimas.

Por ello es utilizado principalmente en aviones o jets de usos muy específicos. Sin embargo, su uso principal se da en los cohetes, también debido a sus propiedades. Por ejemplo, una de sus principales características es el hecho de que se conserva fácilmente a temperatura ambiente.