Índice de viscosidad

Si vas a cambiar el aceite, ten en cuenta el índice de viscosidad o IV, el cual determina la calidad del mismo. Vamos a conocer más sobre él. 

¿Qué es el índice de viscosidad?

El índice de viscosidad o IV es el indicador del cambio de viscosidad del fluido ante un cambio de temperatura. Esa viscosidad es la resistencia al desplazamiento y a las deformaciones graduales, la cual mantiene el motor en perfectas condiciones. A mayor viscosidad, mayor facilidad para que el aceite se deslice por la superficie y lubrique el motor. Es importantísima para el funcionamiento del motor

Generalmente, a más temperatura, menos viscoso es el aceite. Por ello, este índice mide cuánto disminuye la viscosidad cuando esa temperatura aumenta. A mayor IV, menos disminución de la viscosidad a temperatura elevada. 

Cómo se calcula el índice de viscosidad

Para obtenerlo, se comprueba cuánto varía la viscosidad entre dos temperaturas distintas, generalmente entre una más fría y otra más caliente. Lo más común es determinarlo entre una temperatura de 40 º C y de otra de 100 º C. Una vez que se ha medido, se compara con dos aceites de referencia. 

Los aceites minerales tradicionales tienen un IV de 95 a 100. Los refinados como el aceite mineral hidrotratado (obtenidos de destilar petróleo puro) tienen un IV que llega hasta 120. Los más elevados son los aceites base hidrocraqueados y los aceites sintéticos (obtenidos en laboratorio artificialmente), que superan el IV de 120. 

Es más, los aceites de mayor calidad son capaces de conservar el IV a temperaturas extremas, funcionando correctamente incluso a 150º C. 

¿Es mejor un índice de viscosidad alto o bajo?

La respuesta es un rotundo sí. Un índice de viscosidad más elevado hace que se mantengan las propiedades del aceite a temperaturas más elevadas. Los aceites con un IV bajo tienen una viscosidad significativamente menor cuando la temperatura sube demasiado, aumentando la fricción mecánica y el desgaste del motor. 

Eso sí, no todos los aceites funcionan igual en cada motor. Por ello, lo mejor es siempre consultar lo que dice el fabricante del vehículo y comprar el aceite recomendado por él.