¿Qué es la parafina?

Cuando hablamos de parafina, nos referimos a un tipo de aceite mineral que se caracteriza por derivarse del petróleo y que puede ser usado para muchos fines. No es agresivo con la piel, su precio es bastante asequible y se adapta a la perfección a cualquier procedimiento químico.

La parafina puede encontrarse tanto en estado líquido, como sólido, sin perder sus propiedades entre uno y otro. No obstante, la variedad de parafina más utilizada como combustible o para la elaboración de otros productos es la que se encuentra en estado líquido, aunque hay algunas excepciones en función de para qué vaya a ser empleada. 

Entre las industrias que más se utiliza, se encuentra el sector farmacéutico, cosmético, en la elaboración de ceras y velas, termoplásticos, industria textil, electricidad, como fuente combustible, en la elaboración del papel y otros fines. 

 

Diferencias entre parafina y queroseno

Hay muchas personas que confunden queroseno y parafina, debido a la similitud de sus propiedades como combustible o producto inflamable. Aunque estos tienen muchas más diferencias entre sí de las que te podrías imaginar.

Empezando con el olor, para nadie es un secreto que la parafina tiene un olor suave y poco identificable para los no conocedores. En cambio, el queroseno sí que tiende a generar fuertes aromas que pueden ser dañinos para personas con problemas de salud a nivel respiratorio.

En otro sentido, la parafina se conforma por una serie de hidrocarburos alcanos y el queroseno por hidrocarburos inflamables. También, la parafina se puede encontrar en estado sólido, pero el queroseno mayormente se asocia con el estado líquido.

 

Combustibles de parafina para estufas

Es un hecho, las estufas de parafina han llegado para quedarse. Y es que este combustible o aceite mineral nos permite hacer uso de una de las mejores alternativas de calefacción que podemos implementar para el invierno.

Esto se debe a que no emiten gases tóxicos, no huelen mal, se calientan de forma rápida, no consumen mucha energía eléctrica (en el caso de las estufas que requieran de ella) y son una alternativa muy económica a considerar para la calefacción de nuestros hogares.

Además, los combustibles de parafina se consiguen fácilmente en el mercado, no necesitas ser un experto para manipularlos y el mantenimiento de las estufas es bastante económico.