Combustible de los aviones: tipos y propiedades

El combustible de los aviones es específico de estos, y fabricado para garantizar un vuelo seguro, por lo que conocerlo resulta de gran interés.

¿Cómo se llama el combustible de los aviones?

El combustible de aviones es conocido como Jet A1, Jet A o Jet B, y se caracteriza por utilizar el queroseno, aceite obtenido de la destilación del crudo, como base para su elaboración. Por su parte, el combustible específico para avionetas es el AVGAS 100LL.

Tipos de combustible para aviones

Entre los variados tipos de combustible para aviones, se diferencian dos tipos esenciales:

  • El combustible de aviación que tiene por base el queroseno.
  • El combustible de aviación que tiene por base una gasolina especial de alto octanaje.

JET A1

Se trata de un combustible de aviación refinado e incoloro, basado en el queroseno. Es el empleado por los aviones de reactor o turbohélice. Su punto de congelación se encuentra en los -47° Celsius, por lo que es el combustible más apropiado para vuelos internacionales de larga distancia, y específicamente para aquellos que sobrevuelan rutas árticas y antárticas. Contiene múltiples aditivos disipadores de electricidad estática, y es el combustible de aviación más común en todo el planeta, a excepción de los Estados Unidos de Norteamérica.

JET A

Es otro combustible de aviación basado en queroseno. Es el más habitual en los Estados Unidos, mientras que el Jet A1 abunda más en el resto del planeta. El punto de congelación de este tipo específico de combustible aeronáutico es de -40º Celsius, por lo que resulta menos apropiado para rutas polares que el Jet A1.

JET B

El Jet-B o JP-54 es el combustible aeronáutico más adecuado para rutas frías. Se basa en nafta (un tipo de petróleo refinado) y queroseno. Su punto de congelación es bajísimo: -60º Celsius, y -76º Fahrenheit, por lo que resulta, sin duda alguna, el combustible de aviación más apropiado para rutas polares. Este tipo de combustible es empleado especialmente en los Estados Unidos y algunos aviones de las fuerzas militares.

La composición de su encendedor lo hace muy peligroso de manejar, por lo que apenas se emplea salvo en aviones o rutas especiales.

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Avgas

Es el combustible de los aviones con motores a pistón, por lo que sólo se emplea en avionetas pequeñas y jets privados. También es el más frecuente para escuelas de pilotos y aviación menor (por ejemplo, para correos aéreos). Se basa en gasolina de alto octanaje.

El Avgas se divide en dos tipos distintos:

  • Avgas 100, de gasolina de aviación con elevado contenido en plomo, debido a que contiene una notoria proporción de aditivo de tetraetilo de plomo, para amortiguar y disminuir el ruido de detonación de los motores aeronáuticos. Su coloración es verde.
  • Avgas 100LL, o gasolina de 100 octanos, uno de los octanajes más altos existentes en el mercado. Posee un bajo contenido en plomo, y su coloración es azul.

Propiedades del combustible de los aviones

Las propiedades del combustible aeronáutico varían considerablemente de unos tipos a otros, aunque algunos de ellos se dan en general como requisitos para alimentar las aeronaves:

  • El punto de congelación. Este aspecto es importante para los carburantes de aviación, dadas las altitudes, y bajas temperaturas, en que transcurren los vuelos. En este caso concreto, el que posee un más bajo punto de congelación con diferencia es el Jet-B.
  • Combustión. Todo combustible de aviación ha de poseer un efectivo poder de quemado de forma que no deje residuos sólidos. Ello es especialmente delicado para garantizar un vuelo seguro.
  • Contenido calorífico. Ha de proporcionar el suficiente calor como para impulsar la aeronave. De ahí la importancia de, por ejemplo, el alto octanaje de la gasolina Avgas. Al ser el octanaje la medida de la capacidad de una gasolina para soportar antes de detonarse bajo determinadas condiciones de presión y temperatura, una de más octanos generará más energía térmica y, por lo tanto, más potencia.
  • Volatilidad. El combustible de los aviones ha de poseer facilidad para evaporarse, pero al mismo tiempo, suficiente baja presión como para evitar pérdidas excesivas.
  • No corrosividad. Ha de tratarse de una sustancia que no agreda químicamente a los componentes del sistema de combustible de la aeronave.
  • Estabilidad. Capacidad para resistir la degradación química durante su almacenamiento, y también cuando se utilice como combustible. La estabilidad ha de ser tanto térmica como física, y depende, entre otros factores, de la naturaleza y cantidad de los hidrocarburos que contenga el combustible.
  • Bombeabilidad. Es decir, capacidad para ser bombeado, transferido a lo largo de todo el sistema de conducción de combustible de la aeronave.
  • Lubricidad. El combustible ha de aportar una lubricación aeromecánica adecuada, dentro del rango de viscosidad apropiado, por ejemplo, para las turbinas.
  • Viscosidad. El combustible es inyectado a alta presión dentro de la turbina por los inyectores del motor. Queda reducido a gotas muy pequeñas, que se evaporan velozmente al mezclarse con el aire. La viscosidad del lubricante debe ser baja para evitar que tales gotas puedan ser de mayor tamaño e interferir en el motor, e, incluso, dificultar el reencendido de este.  
  • Limpieza. Ha de ser un combustible libre de partículas sólidas y de agua. De lo contrario, se puede ocasionar la obstrucción de los filtros, así como el desgaste prematuro de la bomba de combustible.

¿Cuánto combustible utilizan los aviones?

El gasto de combustible de una aeronave depende de los diversos tipos de estas, aunque siempre es muy elevado en comparación con el transporte terrestre; así por ejemplo:

  • Un airbus A380 gasta 2.162 litros cada 100 kilómetros.
  • Un Boeing 747 consume 1.554 litros cada 100 km.
  • Una lanzadera espacial consume 1.300 litros por segundo.
  • El sistema de postcombustión (combustión en el conducto de salida de los reactores) permite a los aviones caza de combate alcanzar velocidades supersónicas, a la par que les hace consumir 6 veces más combustible que una aeronave convencional.

En general, puede decirse que una aeronave convencional consume aproximadamente el triple de combustible que un automóvil. El combustible de los aviones es, además, mucho más exigente en sus características técnicas que el de otros tipos de vehículos.