Petróleo y gas natural: ¿En qué se diferencian?

Saber cuál utilizar, entre el petróleo y el gas natural, es fundamental para aumentar la durabilidad y eficiencia del motor, entre otros factores.

¿Cómo se formaron el petróleo y el gas natural?

El petróleo y el gas natural son las fuentes principales de energía en la actualidad, y aunque normalmente vienen en el mismo paquete, son distintos.

Por un lado, el petróleo es una mezcla de compuestos orgánicos e hidrocarburos hidrofóbicos. Las características del mismo vienen determinadas por su composición, que depende de cómo, dónde y con qué se haya formado.

Y por otro lado, el gas natural es un hidrocarburo formado por varios gases ligeros, de origen fósil. También se le conoce como gas fósil, y suele estar relacionado con yacimientos de otros combustibles fósiles como petróleo o carbón.

La razón por la que suelen ir juntos, es que en realidad, tienen el mismo origen. Ambos compuestos se encuentran juntos en los mismos yacimientos porque son el resultado del mismo proceso, en dos formas distintas.

Para empezar el proceso, se necesita materia orgánica en grandes cantidades, y la acción de unos invitados peculiares: las bacterias. Toda esta materia orgánica en un principio requiere de bacterias para su primera fase.

Un mito muy extendido acerca de los yacimientos de petróleo actuales es que son restos de dinosaurios. Esto no es así, debido a que el petróleo necesita ciertas condiciones para poder formarse, en las que los dinosaurios suelen quedar excluidos.

Se necesitan grandes cantidades de materia orgánica acumulada en un sitio, cosa que no se puede en la superficie. Los yacimientos suelen ser de lagos, pantanos o fosas marinas antiguas, y el constituyente principal de la materia orgánica suelen ser microorganismos.

Bajo estas condiciones, la materia orgánica es cubierta bajo varias capas de sedimento, y se fosiliza. Durante estas etapas todo este cúmulo de materia orgánica cambia su composición y características.

El final del proceso es cuando la materia orgánica se calienta debido al proceso de enterramiento, y termina convirtiéndose en petróleo y gas natural. Se trata de un proceso que puede durar entre 10 y 100 millones de años.

Ahora bien, la razón por la que el mismo proceso y los mismos materiales terminan en 2 compuestos distintos, es por la naturaleza del proceso. Entre los factores que influyen, está el dónde se forma finalmente el petróleo y el gas natural.

¿Dónde se encuentran?

En realidad, lo que acabamos de explicar acerca de la formación del petróleo está bastante simplificado. Al final del proceso, se necesitan unas condiciones muy específicas para que el petróleo y el  gas natural se formen.

Para empezar, debe haber una roca madre o generadora, que es la que contiene la materia orgánica y con ciertos procesos geológicos se volverá hidrocarburos. Después, debe haber una roca reservorio, en donde se depositarán los hidrocarburos.

La roca reservorio debe cumplir con ciertas características:

  • Porosidad: debe haber espacio para contener los hidrocarburos.
  • Permeabilidad: debe permitir que los hidrocarburos fluyan a través de sí.
  • Entrampamiento: La geometría de la roca debe permitir el entrampamiento, es decir, atrapar los hidrocarburos.

Además de todo este proceso, deben haberse dado las condiciones geológicas para que el hidrocarburo sea expulsado de la roca madre hacia la roca reservorio. Después de esto, empezamos a hablar de yacimientos de petróleo y gas natural.

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En todo este proceso, tanto el gas como el petróleo se forman de los mismos compuestos orgánicos fosilizados. Los productos más ligeros se vuelven el gas, y el resto forma el petróleo.

Las rocas madre principales son las rocas sedimentarias, calizas y lutitas. Asimismo, los reservorios principales son calizas, areniscas y cualquier otro tipo de roca que cumpla con las características de una roca reservorio.

Por otro lado, las trampas se generan por varios motivos: los principales, son los cambios dentro de las mismas rocas y los movimientos tectónicos, pero también están los llamados pliegues anticlinales, los cuales tienen un papel protagonista.

Todos estos datos son importantes a la hora de buscar petróleo, ya que conocer el tipo de roca presente ayuda a saber si hay un yacimiento. Y aun así, se necesitan muchos estudios distintos para poder confirmar la presencia de yacimientos de hidrocarburos.

Este tipo de yacimientos se encuentran alrededor de todo el globo, las mayores acumulaciones se deben a particularidades de la zona. Por ejemplo, lugares en donde hubo grandes lagos o pantanos, suelen tener yacimientos.

Diferencias entre gas licuado de petróleo (GLP) y gas natural

El gas licuado o GLP es un tipo de gas cuyas características lo vuelven una buena opción para ser utilizado de forma doméstica. Se obtiene del mismo gas natural, refinando el crudo o separando el petróleo y el gas natural en los pozos de extracción.

Procesando los componentes de los hidrocarburos naturales, posteriormente se llega al GLP. La forma de crear este gas es mezclando butano y propano principalmente, junto a otros hidrocarburos, pero en menor proporción.

Cuando el GLP está a temperatura ambiente, es un gas, pero cuando se somete a bajas temperaturas o presiones moderadas; se vuelve líquido. A esto se le llama licuado, lo que lo vuelve mucho más fácil de almacenar o transportar.

De hecho, este es un gas de uso común. Se emplea como combustible, doméstico, de automóviles, refinerías, procesos industriales y mucho más, gracias a su característica facilidad para licuarse.

Es un gas incoloro e inodoro y para evitar posibles accidentes se le añade un agente odorante, facilitando la detección de fugas. Las diferencias con el gas natural, son su origen y su capacidad de licuado.

El gas natural se obtiene de yacimientos de hidrocarburos y es un tipo de energía fósil, cuya composición depende del yacimiento en que se encuentre. Su elemento principal es el gas metano, entre otros.

A diferencia del gas licuado de petróleo (GLP), que es una mezcla de hidrocarburos provenientes del mismo gas natural o procesos del refinado de crudo, también está el licuado, un gas natural, el cual es mucho más complicado de licuar que el GLP.

Esta particularidad del gas natural y sus problemas con el licuado lo vuelven un poco más problemático a la hora de almacenarse o transportarse. Debido a esto, los suministros de gas natural funcionan distinto al GLP, ya que se realizan a través de tuberías. 

No obstante, sus utilidades también tienen un valor excepcional, por lo que no es descartado por el GLP. Además de que con las tecnologías e infraestructura actual, se ha vuelto más eficiente.

¿Qué gas es mejor para el vehículo?

En el apartado medioambiental, ambos combustibles son bastante limpios, y no es necesario preferir alguno por un uso más verde del automóvil. A menos que si se tiene un vehículo de gas, por supuesto utilizar gas natural, aumentará la durabilidad del motor. 

Sin embargo, sí que tienen sus diferencias. Por ejemplo, el gas natural reduce la potencia del motor en comparación con la gasolina. En cambio, el GLP otorga la misma potencia que la gasolina, y da un mejor rendimiento.

Pero lo que más diferencia al gas natural del GLP es la presión a la que deben almacenarse. Un vehículo con gas natural sin comprimir tendría un nivel de energía demasiado bajo, por lo que es necesaria una gran presión.A diferencia del GLP, que requiere unos niveles de presión más bien moderados, por lo que no requiere tanques tan gruesos, pesados y caros, en nuestra opinión, el GLP es una mejor opción, tanto en rendimiento como en infraestructura.