Destilación

¿Qué es destilación?

La destilación es un proceso que separa los componentes o sustancias de la mezcla de un líquido. Para ello, utiliza la condensación y la ebullición, calentando un líquido hasta ebullición. Los compuestos volátiles se evaporan y para recuperarse, se vuelven a enfriar para condensar. 

Este proceso se utiliza para refinar el petróleo, obtener productos petroquímicos, separar productos de la química industrial, desalinizar y separar el aire de sus componentes (criogénica). Eso sí, su uso más popular es el destilado de productos fermentados para crear bebidas alcohólicas destiladas de alta graduación. 

Tipos de destilación

Hay cuatro tipos de destilado que debes conocer:

  • Simple: este sistema se utiliza para separar mezclas con solo una sustancia volátil, o más de una sustancia, pero con puntos de ebullición muy separados (al menos 80ºC). Hay dos tipos:
    • A presión atmosférica: se realiza, si la temperatura del punto de ebullición es menor a la de descomposición.
    • A presión reducida: si el punto de ebullición se produce a una temperatura mayor a la descomposición química, se reduce la presión. 
  • Fraccionada: se usa con un compuesto de varias sustancias volátiles con diferentes puntos de ebullición poco separados (menos de 80ºC), tanto a presión atmosférica como reducida. 
  • Por arrastre de vapor: sirve para separar sustancias insolubles en agua y poco volátiles de productos no volátiles. Separa compuestos de puntos de ebullición superiores a los 100ºC, pero realizándose a baja temperatura. 
  • En horno de bolas: se usa para separar líquidos o sólidos de bajo punto de fusión o para separar polímeros y aceites con mucho punto de ebullición. Para ello, se usa un destilador de vacío sin volúmenes muertos. 

¿Se puede evitar el metanol en la destilación?

A la hora de fabricar alcohol, se busca el etanol; sin embargo, puede ocurrir que aparezca el metanol. Este compuesto tiene un punto de ebullición más elevado que el del etanol, así que aparece anteriormente. 

El metanol es un compuesto peligroso en la destilación, ya que puede causar ceguera. Por suerte, se puede reducir significativamente su cantidad en el producto final. Para ello, hay que deshacerse de la primera porción del destilado, en concreto, de los primeros 50 ml por cada 25 litros de destilado con alambique con columna de reflujo. Si el alambique es tradicional, la cantidad a desechar es de 100 ml por cada 20 litros de destilado.