Éter

Seguro que has escuchado hablar del Éter siendo un popular disolvente. Hoy explicaremos lo que es, sus usos y su diferencia con el de petróleo.

¿Qué es el éter?

En química orgánica, se llama éter a todo grupo de tipo R-O-R, aunque esa no es su definición más popular. Realmente, se llama éter a secas al éter elítico o etoxietano, siendo su versión más famosa.

Se trata de un líquido incoloro, inflamable a tan sólo 34,5ºC y que se solidifica a temperaturas muy frías de menos de -116ºC.  Se cree que fue descubierto por Ramón Llull en 1275, aunque no hay evidencias. Lo que sí se sabe seguro es que Valerius Cordus lo sintetizó en 1540 por primera vez, llamándolo “aceite dulce de vitriolo”, destilando ácido sulfúrico (aceite de vitriolo) y etanol, recibiendo su nombre original en 1730 por August Sigmund Frobenius.

¿Para qué sirve el éter?

El etoxietano comenzó utilizándose como un anestésico en el siglo XIX, pero ahora apenas se utiliza. La razón es que irrita a algunos pacientes y es altamente inflamable. Eso sí, aún se usa para anestesiar garrapatas antes de eliminarlas.

Su uso anestésico ha evolucionado hacia un uso como droga recreativa. Se suele mezclar con alcohol o etanol para uso recreativo (ralentiza el metabolismo del alcohol) o inhalar. Eso sí, aunque sea menos tóxico que otros disolventes, sigue siendo peligroso usarse de esa forma, algo que hace que no sea una droga tan popular.

Sus usos más populares en la actualidad son el de disolvente industrial, ya que es capaz de disolver azufre, fósforo y grasas con gran efectividad. También se utiliza en fábricas de explosivos.

¿Cuál es el principal uso del éter de petróleo?

El éter de petróleo o bencina es totalmente diferente al original. Se obtiene directamente del petróleo en sus refinerías, siendo una parte intermedia de su destilado. En realidad, es una mezcla de hidrocarburos y no un grupo éter químico, así que no se puede considerar de la misma familia aunque tenga el mismo nombre.

Se utiliza como disolvente no polar, muy útil para disolver aceite, grasa y cera. Por ello, lo verás en las tintorerías, en compuestos para limpiar motores y máquinas y para limpieza de alfombras, tapices y escritorios. Por otro lado, se utiliza como detergente, insecticida y también como combustible, además de formar parte de la composición de barnices y pinturas.